lunes, 29 de junio de 2009

Detectan oseltamivir en los ríos de Japón



Al mismo tiempo que con el impulso de pandemias y caos el oseltamivir (Tamiflu) adquiere mayor protagonismo y emerge como una opción terapéutica contra virus que azotan al mundo, un grupo de científicos suecos y japoneses acaba de encontrarlo en el agua de la superficie de los ríos de Japón.

El hallazgo, que fue publicado en el último número de la revista Plos One gracias a un trabajo conjunto de investigadores de la Universidad de Umea y Kyoto liderados por Hanna Söderström, no resulta casual si se tiene en cuenta que Japón constituye el mayor consumidor mundial por cápita del fármaco. Se cree que solo en la temporada 2004-2005 entre 6 a 16 millones de japoneses recibieron prescripciones de oseltamivir para el tratamiento de la gripe común.

¿Como es posible que exista oseltamivir en el agua del los ríos que conforman el sistema del Rió Yodo en Kyoto y Osaka? La respuesta de los científicos es concreta: oseltamivir es ingerido como una pro-droga inactiva y convertido en el hígado en un derivado activo denominado carboxilato de oseltamivir que se elimina sin ser metabolizado por orina. Luego la droga resiste la acción de las plantas de tratamiento de desechos antes de llegar finalmente al río.

El haber determinado la presencia de oseltamivir en la superficie acuática según reflexionaron los científicos tendría importantes implicancias en la salud humana y en la del medio ambiente. El oseltamivir es el más importante de los escasos fármacos antivirales existentes para la prevención y tratamiento de la gripe y aunque los gobiernos ante los riesgos de una pandemia viral (Gripe A, Gripe estacionaria) han comenzado a acumularlo en sus estanterías, sus propiedades terapéuticas podrían verse limitadas por la aparición de virus resistentes al fármaco.

Es en este punto en donde empieza a jugar la ecología. La Influenza A es considerada una zoonosis, es decir la infección afecta en forma primordial a animales pero accidentalmente puede saltar al hombre. El virus tiene como reservorio habitual el tracto gastrointestinal de los patos chapoteadores que viven apaciblemente en las aguas de los ríos estudiados. Enfrentar al virus con dosis bajas de oseltamivir dejaría la puerta abierta a la emergencia de cepas virales resistentes que luego por algun mecanismo podrían llegar al ser humano. Por otro lado, el real significado biológico que tiene en el ecosistema el uso masivo de oseltamivir aun no ha sido del todo dilucidado y según comentaron los investigadores es cuenta pendiente para nuevos esfuerzos.

Estudiar a fondo la tríada epidemiológica y sus componentes (agente, huésped y medio ambiente) permitirá afrontar con menos sobresaltos las amenazas, con aspiraciones apocalípticas, que se tejen en el horizonte.

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