viernes, 20 de agosto de 2010

Crecen en el Golfo de México las consultas por síntomas psiquiátricos debido al derrame de petróleo



Luego de transcurridos varios meses de la explosión y hundimiento de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, responsable del derrame de toneladas de petróleo en el Golfo de México, varios barriles cargados con interrogantes preocupan a los habitantes de la región. La cronista Sharmila Devi, logró reflejarlo en el último número de la revista médica Lancet: en Luisiana, al sur de los Estados Unidos, se incrementaron en forma marcada las consultas en centros de salud por episodios de ansiedad e ira. Para los médicos, el impacto negativo en la salud mental de la población es peor al que experimentaron en el año 2005, durante el paso del huracán Katrina.

“El factor más grande es la incertidumbre. Con los huracanes se espera el golpe, pasa y a continuación se trabaja en la recuperación. En cambio con esto, la gente se pregunta todos los días: ¿Cuándo nuestros bancos de ostras estarán de vuelta?, ¿Cuándo retornarán nuestros puestos de trabajo?”, afirmó la médica Regina Benjamin.

Benjamin tiene en claro el desafió que significa estar en el golfo cuando existen problemas. Fue una de las tantas personas que se plantaron frente al huracán y brindaron su asistencia. “Es difícil explicar los que el agua significa para nosotros”, comentó la elegida como mejor médica del país en el año 2009 por el presidente norteamericano Barack Obama. La pesca, al igual que la industria petrolera, genera miles de puestos de trabajo en el estado.

Luisiana
siempre se caracterizó por presentar una alta frecuencia de enfermedades vinculadas a la dieta, el alcohol y el tabaco. Pero en los centros sanitarios, desde la aparición del derrame se reportan incrementos en los niveles de ansiedad, depresión, abuso de sustancias y violencia doméstica en la comunidad. También algunos psiquiatras afirman haber detectado un mayor número de personas con ideaciones suicidas. De no mediar alguna intervención, y debido al efecto extenuante de la catástrofe sobre la economía, vaticinan un aumento sostenido del fenómeno observado durante los próximos meses.

Obama no dudó en rotular a lo ocurrido en el océano como el peor desastre ecológico de toda la historia de los Estados Unidos y responsabilizó a la empresa British Petroleum por todos los problemas ocasionados. Lo posicionó incluso por encima de lo sucedido con el petrolero Exxon Valdez en el año 1989. El barco encalló en las costas de Alaska y vertió miles de toneladas de hidrocarburos que dañaron profundamente el ecosistema.
Según algunos estudios científicos, en esa oportunidad la ansiedad y el estrés postraumático fueron también moneda corriente.

Imagen: tonynetone- Flickr

No hay comentarios:

Publicar un comentario