domingo, 1 de agosto de 2010

Las plantas de tomates se alimentan con bacterias


Las plantas de tomates lejos están de ser voraces carnívoras, aunque con algunas inofensivas bacterias parecen tener un comportamiento similar. De ello pueden dar fe algunos gérmenes que osaron acercarse a sus raíces, se los conoce como Escherichia Coli no patógenas. Según un grupo de científicos liderados por Chanyarat Paungfoo-Lonhienne, de la universidad australiana de Queensland, la finalidad de la práctica es nutritiva, ya que los vegetales se alimentan con nitrógeno bacteriano.

No se trata en este caso de otra infección microbiana, ni siquiera de una amistosa relación de mutuo beneficio. Los investigadores dejaron en claro -en el último número de la revista Plos One- que las plantas ponen en marcha ciertos mecanismos visibles al microscopio entre los que se destacan: la liberación de sustancias que atraen bacterias, cambios en la estructura de la pared de las células de la raíz para facilitar el ingreso, así como la posterior digestión de las bacterias con la consiguiente liberación del elemento químico.

El proceso no es gratis, sino que por el contrario demanda un gasto de energía para la planta de tomate. Pero la inversión a la larga es más que rentable, ya que un adecuado nivel de nitrógeno es vital para el crecimiento normal del vegetal.

Imagen: Flickr

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