sábado, 3 de marzo de 2012

Estados Unidos: buscan evitar enfermedades durante el paso de los huracanes



Bitacora Suite.101: Artículos de otro espacio y tiempo para un mundo curvo y circular.

La temporada de huracanes ha comenzado y no enfermarse durante el mal trago constituye sin dudas la mejor opción. Lograr ese objetivo es lo que pretende la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) a la hora de divulgar algunas recomendaciones.

Ante el huracán, evitar alimentos y el agua en mal estado

En los hogares, inundaciones y cortes en el suministro de energía eléctrica aumentan las posibilidades de transmisión de gérmenes a través de la comida y el agua. Para los expertos, un primer precepto a cumplir sería el de evitar consumir aquellos alimentos que estuvieron expuestos al agua o que no lograron contar con una adecuada refrigeración.

Un dato no menor es que una heladera sin electricidad asegura una buena temperatura de conservación por un lapso de aproximadamente 4 horas, siempre y cuando se mantenga la puerta cerrada. En un congelador, dicho periodo se prolonga por 48 horas. La temperatura debe ser medida con termómetros, ya que registros por encima de los 5 grados Celsius durante al menos dos horas dejan de ser óptimos para el almacenamiento.

Para evitar descartar alimentos, será de mucha utilidad tener a mano cubos de hielo, conservadoras térmicas y bolsas con gel refrigerante. Tampoco es bueno olvidarse que siempre es mejor cocinar los alimentos cuidadosamente para destruir bacterias contaminantes.

El agua de consumo y la empleada para preparar alimentos preferentemente debe ser aquella previamente embotellada. Pero en la hipotética situación de no contar con tal posibilidad, un poco de calor o el poder desinfectante del hipoclorito de sodio bastarán para estar tranquilos. Si existe la oportunidad de hervir agua, procurará mantenerla en ebullición durante algunos minutos. Si no es factible, se recomienda la adición de 2 gotas de hipoclorito de sodio por cada litro de agua.

Gracias a dicho agente, el líquido es apto para el consumo humano luego de 30 minutos de reposo. En caso de poseer agua que lejos de ser transparente contiene partículas, deberá también previamente filtrarla con alguna prenda de vestir o dejarla en reposo el tiempo suficiente para que los elementos sedimenten. Una vez tratada, el agua debe ser envasada en botellas limpias.

En temporada de huracanes debe proteger los medicamentos

Debido a ráfagas de viento, copiosas lluvias y zonas anegadas, se volverá un tanto complejo salir del refugio del hogar. Por eso las personas que reciben tratamientos crónicos para diversas enfermedades deberán reabastecerse con anterioridad. Procurarán mantener las medicinas que resisten a temperatura ambiente en bolsas plásticas cerradas, siempre alejadas del contacto con el agua.

Una lista que incluya el nombre, dosis y frecuencia de administración de todos los fármacos utilizados evitará olvidos inoportunos. El registro de los números telefónicos de médicos y farmacéuticos servirá para disipar las dudas que puedan surgir.

Si tiene mala suerte y algún medicamento entra en contacto con el agua deberá reemplazarlo por otro similar que no haya sufrido tal percance. Si no hay posibilidad de recambio, el control minucioso del remedio -con la finalidad de determinar que no sólo su envase, sino que también su contenido está comprometido- y la opinión del profesional a cargo aportarán soluciones.

Como ocurre con los alimentos, algunos fármacos habitualmente tienen que ser alojados en heladeras. La insulina es útil en pacientes diabéticos y debe ser conservada a bajas temperaturas. No hacerlo implica una clara disminución en su efectividad a la hora de descender los niveles de glucosa en sangre. Pero según los expertos, aún conserva algún efecto residual, transcurridos los 28 días de exposición a temperatura ambiente. La actitud generosa no es menor en medio de semejante catástrofe climática, otras medicinas como por ejemplo las vacunas irremediablemente terminan en el cesto de la basura cuando se encuentran en la misma situación.

Evitar desperfectos en aparatos médicos


Muchos enfermos requieren la utilización de dispositivos médicos para poder cumplir con sus actividades cotidianas. Un listado no exhaustivo podría incluir desde equipos de provisión de oxigeno domiciliario, respiradores o bombas de infusión de medicamentos, hasta sillas de ruedas y andadores ortopédicos. Todos se llevan en mayor o menor grado nada bien con el agua, por lo cual tendrán que estar especialmente protegidos.

Se debe tener en cuenta cada caso en particular, pero desde la FDA coinciden en que aquellos pacientes que no estén en condiciones de tolerar un mal funcionamiento de su dispositivo deberían solicitar una evacuación anticipada hacia un centro médico.

No olvide a sus mascotas en el ojo de un huracán

Tanto en las buenas como en las malas, las mascotas siempre están. No las abandone y procure tener todo listo ante una eventual evacuación de urgencia. Según la FDA, el kit de emergencia de su animal no debería dejar de incluir entre otras cosas alimentos, medicinas y registros de vacunas administradas. No lo dude, en momentos difíciles su compañía lo recompensará con creces.

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