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sábado, 6 de abril de 2013

Píldoras para no dormir en la Feria del Libro 2013 en Buenos Aires



 No dejes de pasar por el stand de Editorial de los Cuatro Vientos en la Feria del Libro 2013. Si te interesa la ciencia pedí mi libro Píldoras para no dormir. El 29 de abril, a las 19 horas, voy a estar por ahí. Nos vemos.

sábado, 9 de marzo de 2013

Misiones: Sapucay y divulgación científica


Pedí Píldoras para no dormir en Librería Tras los Pasos, Misiones. Ay,ay,ay,Ay,Ay

miércoles, 8 de agosto de 2012

Hey Triceratops!


Suelto en Tecnópolis!

domingo, 8 de julio de 2012

Nietzche: mentira la verdad


 

Mentira donde se dice verdad, asesta Nietzche sin piedad
Cuantos velos caerán, desnudos algunos conocimientos quedarán
Pero peor que la falta de pudor, es tapar la luz de un big bang
Son verdades consensuadas y utilitarias, arremete una vez más
Opaca representación mental, algún día te tenía que tocar
De un estímulo sos metáfora lejana, acaban de recordar.

martes, 3 de julio de 2012

Morodo: Divina ciencia

 
Bitacora Videorama

sábado, 19 de mayo de 2012

Marte, mundo de maravillas

Bitácora Videorama



Otra entrega de Symphony of Science. Robert Zubrin, Carl Sagan, Brian Cox y Penélope Boston no desentonan. 


martes, 28 de febrero de 2012

El origen de la infección por VIH en humanos



Bitacora Suite.101: Artículos de otro espacio y tiempo para un mundo curvo y circular.

Para los científicos determinar el momento exacto en que se originan las cosas es a veces una tarea difícil, ya que gran parte de las concepciones que se construyen suelen a veces derrumbarse, como si fueran castillos de naipes, debido al viento de la tecnología.Precisamente eso es lo que sucedió, por ejemplo hace ya unos años, con la insospechada edad del anciano planeta Tierra. En la actualidad, gracias al estudio por medio de técnicas de biología molecular de muestras de sangre y tejidos almacenados, ocurre algo similar con la edad del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

La punta del iceberg


Corría junio de 1981 y en Atlanta, Estados Unidos, los investigadores del Centro de Control de Enfermedades (CDC) buscaban armar las piezas de un rompecabezas. Cuatro jóvenes homosexuales, residentes en Los Ángeles, habían consultado a los sistemas de salud por un raro cuadro de neumonía causado por un microorganismo, llamado Pneumocystis jirovecii, que incluso aún en los días que corren afecta frecuentemente a personas con un sistema inmune alterado.

En agosto de ese mismo año, 111 reportes de enfermedades en inmunodeprimidos fueron comunicados al CDC, lo que llevó a los expertos a confeccionar un registro nacional de casos. Nuevos enfermos, de lo que los médicos luego denominaron Síndrome de Inmunodeficiencia adquirida (SIDA), fueron detectados entre personas adictas a drogas, hemofílicas, pacientes transfundidos, hijos de madres en riesgo y parejas heterosexuales.

En 1983, Luc Montaigner, un científico francés del Instituto Pasteur de París, por primera vez logró aislar en un ganglio inflamado al virus responsable de la naciente epidemia. De ahí en adelante la historia es más o menos conocida. ¿Pero el origen de la infección por VIH en humanos se remonta realmente a la década de 1980?

Paleontólogos del VIH


Según los datos recolectados en los últimos años el VIH tiene también su prehistoria. En el año 1997, un grupo de científicos liderados por David Ho, experto del Centro de investigación en SIDA Aaron Diamond de la Universidad Rockefeller en Nueva York, pudo detectar la presencia del virus en una muestra de sangre extraída en 1959, a partir de un donante que residía en lo que hoy constituye la República Democrática del Congo.

El hallazgo le valió al grupo una publicación en la revista científica Nature y le permitió destronar como el más antiguo al caso previamente confirmado de un marinero noruego, infectado por el virus durante sus frecuentes viajes a África entre 1961 y 1965. Pero como ya se sabe en ciencia nunca está dicha la última palabra.

Conexión Kinshasa

En el año 2008, Michael Worobey, investigador del departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Arizona, en los Estados Unidos, luego de ocho años de paciente análisis de numerosas muestras de tejido al fin pudo gritar ¡Eureka!

Había detectado al VIH en un espécimen obtenido en 1960 a partir de un ganglio de una mujer congoleña. Es así que Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, adquirió un especial interés para aquellos científicos que procuran explicar el origen remoto del virus.

Reloj molecular


Por medio de técnicas de laboratorio, entre las que sobresale la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), fue factible estudiar pequeños fragmentos amplificados de ácido desoxirribonucleico (ADN). Los investigadores lograron así, poco a poco, elaborar un árbol filogenético que refleja en parte el origen de la infección en humanos, además de los fenómenos evolutivos sufridos por el virus a lo largo de los años.

David Ho y sus colaboradores, amparados por las conclusiones de su estudio de 1997, afirmaron que el VIH había comenzado a causar problemas en humanos alrededor de la década de 1940. Worobey en tanto corrió con ventaja ya que pudo comparar su cepa aislada con la de Ho y traducir los cambios moleculares observados en escalas de tiempo necesarios para lograr ese desarrollo evolutivo.

Años de evolución

Worobey comprobó que desde el punto de vista genético ambas cepas lucían muy diferentes. En sus conclusiones publicadas en el 2008, también en Nature, elevó la apuesta y aseveró que el VIH habría comenzado a infectar a las personas aproximadamente a fines del siglo XIX o principios del siglo XX.

El profesor Paul Sharp, experto del Instituto de Biología Evolutiva de la Universidad de Edimburgo, en un artículo publicado en Nature en el año 2008 comentó que: “La idea de que el VIH ya se propagaba entre seres humanos sesenta u ochenta años antes de que el SIDA fuera identificado no debería sorprender”. En fin, tampoco ya nadie se sorprende cuando escucha acerca de los 4550 millones de años del planeta Tierra.

Imagen: Jaume d'Urgell-Flickr

lunes, 27 de febrero de 2012

domingo, 19 de febrero de 2012

La química de los fuegos artificiales


Bitacora Suite.101: Artículos de otro espacio y tiempo para un mundo curvo y circular.

La leyenda más aceptada remonta el origen de los fuegos artificiales a más de 1.000 años atrás en un lugar de la antigua China y afirma que fue producto de un accidente generado por un distraído cocinero que trabajaba al aire libre. Con poca fortuna, fusionó entre otras cosas carbón, ácido sulfúrico y salitre, que al ser comprimidos en un tubo de bambú, desencadenaron una combustión y una colorida explosión que despabiló al chef. De ahí en más, la psicodelia se apoderó del firmamento.

Incandescencia y luminiscencia

Son dos de las propiedades vitales que le permite a usted disfrutar cada fin de año del esperado espectáculo de luces. La incandescencia es la capacidad por la cual algunos metales, como por ejemplo el aluminio, el magnesio y el titanio emiten luz al ser sometidos al calor. El sol, las ahora combatidas bombillas eléctricas y las bengalas, se basan en este principio para producir diversas tonalidades de luces rojas, naranjas, amarillas y blancas según el nivel de calor reinante. Gracias a la regulación de la temperatura es factible para los fabricantes obtener colores deseados en el momento elegido.

La luminiscencia, por el contrario es la facilidad que tienen algunas sustancias de emitir estímulos luminosos a temperatura ambiente o baja. Es decir la fuente de energía, que en este caso no es el calor sino producto de una reacción química, es absorbida por un electrón de un átomo. El electrón entonces se excita y pasa a un nivel más alto de energía, pero además se convierte en inestable. Cuando luego retorna a su estado anterior libera esa energía acumulada en forma de fotones. De acuerdo a la cantidad de energía generada y el compuesto empleado se teñirá de rojo o verde la noche.

Reacciones Redox

Cuidadosamente empaquetados, los fuegos artificiales contienen diversos componentes químicos que actúan en forma secuencial tales como oxidantes y reductores entre otros. Los oxidantes, como por ejemplo el frecuentemente empleado nitrato de potasio, se encargan de liberar átomos de oxígeno que luego interactúan con el resto de los componentes de la mezcla pirotécnica.

Los reductores, en cambio queman el oxígeno producido por los oxidantes y generan coloridos gases calientes. En el medio de la reacción existe una visible transferencia neta de electrones del reductor al oxidante. El azufre y el carbón son dos viejos conocidos agentes reductores y frecuentes constituyentes de los fuegos de artificio. Suelen transformarse en dióxido de azufre y dióxido de carbono respectivamente y generan un olor característico.

Paleta de colores

Los químicos son verdaderos émulos del pintor Diego Velázquez y en su afán de iluminar el oscuro cielo emplean sales que actúan como colorantes. Es así que las tonalidades rojas, que habitualmente se observan, están generadas por sales de estroncio y litio, las naranjas por compuestos de calcio y las amarillas por sales de sodio. Por el contrario, si en su retina impactan el azul y el verde, aunque usted no lo vea, está respectivamente ante la presencia de compuestos de cobre y bario.

¡Fuera malos espíritus!


En la antigüedad a los fuegos artificiales se les atribuía el poder de ahuyentar a los espíritus malignos. En la actualidad, según algunas estadísticas, por ejemplo en los Estados Unidos, cada año 8.000 personas lamentablemente sufren lesiones derivadas del uso de pirotecnia y alrededor de la mitad de dichas víctimas son niños. Un tercio de las lesiones que se generan se deben a la manipulación de fuegos artificiales de fabricación ilegal.

Sin dudas, mayores controles en su producción y comercialización así como un uso más racional y responsable ayudarán a evitar a dichos indeseables fantasmas, y permitirán disfrutar con tranquilidad del espectáculo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Estoy estresao...



Vicisitudes cotidianas de un grupo de investigadores españoles.

martes, 14 de febrero de 2012

La única lucha que se pierde es la que se abandona



Para los científicos las fronteras en la ciencia existen solo con la finalidad de superarlas. Son zonas febriles e hipertransitadas por soldados de una disciplina condenada al éxito. Todo allí es cuestión de tiempo. El tiempo que demanda crear algún modelo que explique mejor el fenómeno estudiado, el tiempo que consume hacerse experto en las tácticas del ensayo-error.

Un científico nunca cree en los problemas sin solución. Si no se llegan a los resultados esperados, todo se debe a que las cosas están mal planteadas. Luego pule su metodología, incorpora otras herramientas.

Un buen científico sabe como apartar de su camino preconceptos o ideas previas erróneas. La luna tiene cráteres, el telescopio no miente. No importa ya demasiado que no sea perfecta como decía el filósofo griego Aristóteles. Todo buen investigador nunca niega lo ignorado, no teme a lo desconocido.

No empobrece su ciencia. Según el epistemólogo Gaston Bachelard, muchas veces aprende por medio de una dura lucha entablada contra saberes previamente adquiridos. Se ve obligado a desgarrar ese velo que no permite acceder a un nuevo y mejor conocimiento.

No le queda otra opción que ser tenaz y valiente. Thomas Kuhn, otro conocido epistemólogo, avisó que las cosas en ciencia se gestan al golpe de revoluciones científicas. En el campo de batalla contra la ignorancia la única lucha que se pierde es la que se abandona.

sábado, 4 de febrero de 2012

El tenista científico



Bitacora Suite.101: Artículos de otro espacio y tiempo para un mundo curvo y circular.

Es difícil imaginar una postal que refleje en una práctica en pretemporada a Toni Nadal, tío y entrenador del tenista español Rafael Nadal, dando instrucciones con el libro Philosophiae Naturalis Principia Matemática, del científico Isaac Newton, debajo del brazo.

Tampoco nunca se vio a Franco Davín, entrenador del tenista argentino Juan Martín Del Potro, invocar al físico Galileo cuando una pelota en movimiento parecía tener un destino irremediable de red.

Ahora bien, no todas las recomendaciones en el tenis tienen que ver con el: “No golpee la pelota tan fuerte”, el “concéntrese”, ni con el lapidario “practique más”. Muchas veces los tenistas se equivocan porque no siguen las leyes de la física.

Si la pelota llega cruzada debería volver cruzada


Un tiro recto al medio de la cancha brinda siempre un margen de seguridad importante, de hasta diez grados a la derecha y diez a la izquierda. Pero los jugadores, adictos a la adrenalina, no suelen contentarse con eso. Buscan que las pelotas caigan en las esquinas, o en la misma línea de base de su oponente y con esas decisiones es frecuente que los errores aparezcan exponencialmente.

Según comento Howard Brody, científico del departamento de física de la universidad de Pensilvania, aún así algunas equivocaciones, y el fastidio que genera por ejemplo ver como una pelota traspasa los márgenes laterales de la cancha, pueden ser evitados si se recuerda el precepto básico que dice que para jugar seguro, nunca se debe intentar cambiar el ángulo de trayectoria de la pelota.

Así, una pelota que viene cruzada, debería ser devuelta cruzada y si viene paralela debe volver paralela. La justificación de esta afirmación descansa en la física de la interacción pelota-raqueta.

Si no se cambia el ángulo de trayectoria, el impacto, ya sea furibundo o liviano, es siempre perpendicular a la cara de la raqueta en el momento del contacto. La pelota saldrá también en forma perpendicular con el rumbo deseado.

Por el contrario, el destino de aquellos que osan quebrar las leyes, va a depender fundamentalmente de la fuerza con la que tomen la raqueta momentos previos al golpe y de la velocidad de su swing. Una empuñadura débil o un swing demasiado lento pueden no cumplir con la ansiada perpendicularidad y significar un punto de partido en contra.

Revés con top spin y efecto Magnus


La geometría manda en los courts del planeta, ya que para que una pelota sea considerada buena debe atravesar una ventana imaginaria delimitada por dos ángulos. Uno menor, que le permite sortear la red y un ángulo mayor que no debe ser sobrepasado si se pretende que la pelota caiga antes de la línea de base.
Lograr que la pelota surque, velozmente, ese estrecho espacio y genere dificultades en el oponente, era una tarea difícil antes de que en la década de 1970 el tenista sueco Björn Borg y el argentino Guillermo Vilas popularizaran en el circuito el efecto topspin.

Según reflejaron algunos estudios, si una pelota incidente incrementa su velocidad, y por ejemplo pasa de 80 a 96 km/h, dicha ventana, se encoge en un 43 %. Si la pelota se golpea más duro y llega a una velocidad de 112 km/h la abertura puede llegar a tener un tercio del valor original.

El topspin actúa como una fuerza que arrastra la pelota hacia abajo y ayuda en su tarea a la gravedad. Se basa en el efecto Magnus, llamado así en honor al físico alemán Heinrich Magnus, quien determinó que la mayor o menor rotación de un objeto en el aire afecta a su trayectoria.

Un objeto que rota crea remolinos de aire a su alrededor. Sobre un lado del objeto, el movimiento del remolino tendrá similar sentido que la corriente a la que el objeto está expuesto. En dicho lado, la velocidad se incrementará. En el otro lado, el movimiento del remolino se produce en el sentido opuesto de la corriente de aire y la velocidad por ende se verá disminuida.

La presión en el aire también se verá disminuida a partir de la presión atmosférica en una cantidad proporcional al cuadrado de su velocidad. Entonces la presión será menor en un lado que en el otro. Esto causará una fuerza perpendicular a la dirección de la corriente de aire, que desplazará a la pelota de su trayectoria y la depositará dentro de los límites de la cancha.

Si selecciona un golpe plano y le imprime velocidad a la pelota, usted depositará todas sus esperanzas sólo en la ley de la gravedad, quien a su vez se verá sobrepasada y tendrá menos tiempo para bajarla al campo. Entonces si quiere jugar rápido adicione topspin a sus golpes.

Encordados

El tiempo de contacto entre pelota y raqueta es de aproximadamente 6 milisegundos. Para ese breve encuentro, su raqueta podrá lucir cuerdas más o menos tensas y de ello dependerá en gran medida la característica del disparo.

En una revisión publicada en el año 2006 en la revista British Journal of Sports Medicine, Stuart Miller, jefe de ciencia y tecnología de la Federación Internacional de Tenis comentó que un encordado con baja tensión le permitirá devolver una pelota con mayor velocidad pero siempre con menor control.

Según el científico, esto se explica debido a que la mayoría de la pérdida de energía, que se genera durante el contacto, reside en la pelota. Esta suele retornar, debido a su deformación, con el 50 por ciento de la energía previa al impacto.

Cuando chocan, tanto pelotas como cuerdas se deforman. Pero al reducir la tensión del encordado, las cuerdas se deforman más durante el golpe y la pelota mucho menos. Así, una mayor cantidad de energía puede ser almacenada en las cuerdas, se logran colisiones más eficientes y devoluciones misilísticas de mayor cantidad de energía

Galileo dijo alguna vez que "el libro de la naturaleza está escrito en lenguaje matemático" y que sus caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas. Al menos en el capítulo tenis parece que no se equivocó.

sábado, 28 de enero de 2012

Los riesgos de la nanotecnología y el pulmón


Bitacora Suite.101: Artículos de otro espacio y tiempo para un mundo curvo y circular.

No es ciencia ficción, ni mucho menos una plaga gris, pero nuevos reportes de investigadores por primera vez determinan que existen riesgos en los pulmones de los seres humanos vinculados a la exposición a diminutas nanopartículas 100.000 veces más finas que un pelo humano.

Científicos de la Universidad de Beijing publicaron, en el número de septiembre de la revista de la Sociedad Europea de Medicina Respiratoria, la suerte corrida por siete mujeres chinas que estuvieron en contacto con el adhesivo poliacrilato en su ámbito laboral. El material fue dosificado en partículas de alrededor de una milmillonésima parte de un metro de diámetro, durante un tiempo no mayor a 13 meses.

Toxicidad laboral por poliacrilato

El invierno crudo en Beijing obligaba a tener la fábrica de impresos, de 70 metros cuadrados, con las aberturas clausuradas. Puertas adentro, ocho empleados con edades que oscilaban entre los 18 y 47 años pasaban cerca de 8 a 12 horas diarias alrededor de una máquina que actuaba sobre tableros de un material plástico llamado poliestireno.

Por medio de una cuchara, los trabajadores cargaban 6 kilogramos diarios de poliacrilato en el aparato que luego se encargaba del resto del trabajo: primero aerosolizaba el adhesivo sobre los tableros y luego los calentaba y secaba gracias a temperaturas que oscilaban entre 75 y 100 grados Celsius.

Durante el proceso, aerosoles y vapores de poliacrilato inundaban el recinto. Una observación no menor, detectada luego de una tardía inspección, indicó que un desperfecto en un aspirador de la maquinaria había puesto en jaque a su sistema de ventilación. Esto había ocurrido varios meses antes del comienzo de los problemas de salud de los trabajadores.

Síntomas y estudios de diagnóstico de los enfermos respiratorios

Ninguno de los empleados que realizaban labores en el establecimiento fumaba, y tampoco tenían antecedentes de enfermedades activas o de exposiciones previas conocidas a tóxicos, por lo cual causó sorpresa que, uno tras otro, siete de los ocho comenzaran con dificultades tales como falta de aire y disminución en las concentraciones de oxígeno en la sangre.

Los enfermos consultaron en el Hospital Chao-Yang de Beijing, durante el período comprendido entre enero del 2007 y abril del 2008. Lo hicieron luego de haber concurrido a otros centros sanitarios, en donde recibieron tratamientos diversos con antibióticos y corticoides con pobres respuestas.

Los médicos que los asistieron en el Hospital Chao-Yang buscaron encontrar una explicación a los padecimientos por medio de una serie de estudios iniciales. Es así, que radiografías y ecografías determinaron la presencia de líquido en el interior de las membranas que rodean al pulmón y el corazón, conocidas como pleura y pericardio respectivamente. Pero llegar a las causas que generaron la aparición del líquido les demandó la necesidad de estudios de diagnóstico más invasivos, tales como biopsias por medio de cirugías torácicas.

El microscopio enciende la luz al mostrar nanopartículas


Gracias a potentes técnicas de microscopía, fue factible detectar la presencia de partículas esféricas de 30 nanómetros de diámetro en el líquido pleural y el tejido pulmonar de los pacientes.

Las nanopartículas inhaladas fueron responsables del deceso de dos de las pacientes ingresadas en el hospital. Resultaron además idénticas a aquellas partículas que luego fueron recolectadas por epidemiólogos del Centro de Control de Enfermedades de China, a partir del adhesivo y del polvo ambiental acumulado en el lugar de trabajo.
En esa inspección, los expertos pudieron establecer que los trabajadores no contaban con elementos de protección necesarios para desarrollar sus tareas habituales.

Prevenir complicaciones asociadas al nanómetro


Según algunas estimaciones, los productos nanotecnológicos con el correr de los años llegarán en forma masiva a todas las industrias y a la sociedad en general. En el año 2012 la nanociencia generará un movimiento de dinero que superará con creces el trillón de dólares americanos. Song y sus colaboradores, en las conclusiones de su estudio iniciático, abogaron por nuevas investigaciones que logren dilucidar los potenciales impactos que pueden tener en los próximos años sobre la salud humana las innovaciones nanotecnológicas.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Algunas bacterias disfrutan la sal de la vida



Parece que ciertas bacterias no sufren de hipertensión arterial, mucho menos de insuficiencia renal. Basta ver como las sales de sodio, pero también entre otras las de potasio, cloro y calcio, no hacen más que su saludable existencia condimentar. Al menos, eso es lo que ocurre con algunas de diversos linajes que flotan libremente en los lagos salados de la asiática meseta del Tibet. En el agua de la azotea del mundo se agrupan en una comunidad -denominada bacterioplancton- con un hábito de vida un tanto extremo que lejos está de claudicar.

No importan los 2790 metros sobre el nivel del mar, tampoco los 4619. Según Qinglong Wu, investigador de la Academia de Ciencias de China, les preocupa mucho menos la salinidad letal. Recientemente en la revista PloS one afirmó que para un Bacteroidetes, o un Planctomyces, el agua con concentraciones muy elevadas de sales, que trepan incluso a 279 partes por millar, no le plantea demasiadas dificultades. A pesar de que superan con creces las 35 partes por millar promedio frecuentes de detectar en los distintos océanos del planeta Tierra. Allí, en donde los organismos más convencionales no tardarían demasiado en perder su contenido de agua, deshidratarse, desecarse y finalmente morir, las comentadas bacterias decidieron tomar un reparador baño de sal.

Son halófilas, verdaderas amantes de la sal. Extremófilas, como las que residen bajo el poco amistoso hielo de la Antártida. Constituyen modelos para el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas. También guías de supervivencia, que intentan explicar como sería factible subsistir en las crudas condiciones que plantean mundos lejanos. El planeta Marte, por solo citar un ejemplo.

Qinglong Wu
por medio de análisis genéticos determinó que incluso aquellas que habitan en las hipersalinas aguas del lago Chaqia tuvieron chances de conformar una próspera comunidad. A contra viento de algunos estudios científicos previos, que no hacían otra cosa que dejar en claro lo mal que se lleva la excesiva salinidad de un ecosistema con el desarrollo de diversos organismos vivos. No ocurrió eso con las bacterias del Tibet, su biodiversidad durante el periodo de estudio nunca se vio minada. Claro, son extremófilas rodeadas de sal y cuentan con una salud de hierro para envidiar.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Píldoras para no dormir (en busca de mentes despiertas)



"Píldoras para no dormir” nos invita a sacudir nuestra mente a lo largo de cada uno de sus capítulos. Nos facilita volar o hacer una inmersión en la belleza de los mundos científicos, que vamos descubriendo a lo largo del viaje emprendido de la mano de Fernando Fuentes, en el que ni siquiera podremos echar una cabezadita de sueño. Porque consigue que nos sorprendamos, que estemos expectantes de llegar al final de cada historia.

Con su pluma, sus conocimientos y un estilo que facilita la lectura, el autor evita los tecnicismos y apuesta por un lenguaje sencillo. En algunas ocasiones, uno se siente como niño que escucha un cuento que lo lleva a tierras lejanas como el Antiguo Egipto o lo embarca en viajes junto a Cristóbal Colón o Charles Darwin. Cualquier persona de cultura media puede entender estos relatos, que son ejemplo claro de una buena divulgación científica: la sencillez va unida a la rigurosidad científica.

Rosa Castro Cavero

Periodista especializada en Divulgación cientifica
Aragon Investiga

domingo, 14 de marzo de 2010

viernes, 5 de febrero de 2010

La invasión de los mejillones cebras

Desde su página web, los científicos integrantes del Grupo de Ecología y Evolución de plantas de la Universidad de Vigo, en España, comentan que "además de llevar a cabo nuestro trabajo de investigación y publicar, es importante hacer que toda esa información sea accesible para un sector más amplio de la población, y no quede limitada a una minoría de científicos". Declaraciones como estas se celebran, máxime si el regalo en esta ocasión lo ponen ellos: un video 3D que sigue los pasos de los mejillones cebras.

Divulgare Vídeo Demo Invasiones Biológicas from divulgare on Vimeo.



Si desea mayor información sobre el Grupo y sus tareas de divulgación sólo debe clickear en los siguientes links:
http://webs.uvigo.es/plantecology/divulgacion.es.html
http://www.divulgare.net/3d.html