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viernes, 7 de febrero de 2014

En una playa junto al mar




No hay dudas que Mar del Plata es una ciudad feliz. Cada verano miles de turistas llegan desde diferentes rincones del país. Buscan un merecido descanso luego de meses de trabajo. El apodo de esta ciudad de la Costa Atlántica Argentina, ubicada a 404 kilómetros de Buenos Aires, no es exagerado. En “La Feliz” existe alegría en la entrada de un concurrido teatro de revistas, en la puerta de un repleto restaurante del centro, en el metro cuadrado disponible de playa en Punta Mogotes. Incluso en un semáforo en rojo de la Avenida Luro. Aquí cinco opciones, un tanto más tranquilas y pintadas de verde, para disfrutar  la naturaleza marplatense. Útiles también para complementar la infaltable foto con los lobos marinos de la Rambla. Todo por supuesto sin perder la sonrisa.

1) Reserva Natural del Puerto: Al sur de la ciudad, y en menos de 50 hectáreas vecinas al puerto, reposa la biodiversidad. Cuenta con humedales, médanos, lagunas y pastizales en donde viven un sinnúmero de especies animales y vegetales. Ejemplares de flora autóctona como la cortadera (Cortaderia selloana) o el espartillo (Spartina coarctata) son solo dos de las 170 especies de vegetales que se pueden apreciar. Con más de 150 especies de aves diferentes la reserva constituye un sitio privilegiado para el avistaje de dicha fauna. Cisnes de cuello negro, patos maiceros, pájaros federales, posan todos frente a las cámaras. Mamíferos como el coipo o anfibios como la ranita del zarzal buscan también un lugar en la postal. Desde hace unos años la Fundación Reserva Natural Puerto de Mar del Plata, y Greenpeace Argentina, libran una batalla contra la destrucción de este valioso ecosistema. Denuncian que algunas obras ilegales iniciadas, con movimiento de tierra y relleno de lagunas, amenazan con borrarla del mapa. “Si la conozco, la protejo”, dice un precepto ecologista. Visitas guiadas, avistaje de aves, actividades de educación ambiental. A no olvidar el protector solar. 

 2) Playa Surfrider (ex Tamarindo): Verdadero paraíso para surfers avanzados  o principiantes. Con olas de clase mundial, escuela de surf  y la playa pública más limpia de Mar del Plata. Desde hace unos años la Fundación Surfrider  trabaja fuertemente en la preservación del ecosistema costero: tareas de limpieza de la playa, reforestación con tamariscos y siempreverdes para mitigar la erosión generada por el viento, son solo algunas de las labores encaradas. En este reducto, situado a 2.7 kilometros al sur del faro, convergen torneos de surf con actividades que abordan temas vinculados al uso sustentable de las costas. Adrenalina y conciencia ecológica en dosis correctas. Por favor no olvidarse las ojotas. Como dice el manual del ecoturista, mejor no dejar ningún rastro.

3) Reserva Forestal y Educativa San Jacinto: se trata de un bastión de resistencia en la costa marplatense. Espacio natural y público, en medio de un conflicto con intereses privados. “Aloja el último médano público de la costa”, dicen los integrantes de la Asamblea Verde Mundo.  Un balneario con acceso gratuito, contenidos educativos para niños, actividades artísticas y militancia ecológica de barrio. Todo en el San Jacinto, a 1.5 kilometros del faro en dirección sur. Para bailar en la arena, al ritmo de los tambores hasta que caiga el sol.

4) Bosque Peralta Ramos: Alrededor de 450 hectáreas densamente pobladas por arboles no autóctonos plantados por el hombre. Acompañan a los cipreses, eucaliptos y cedros –por nombrar solo algunas de las numerosas especies vegetales-  más de 115 especies de aves y también algunos mamíferos como cuises, liebres y comadrejas. Completa el panorama de esta reserva forestal algunos pintorescos chalets, hosterías y cabañas. Son residencias destinadas a alojar, de manera permanente o temporal, a aquellos que buscan un contacto directo con la naturaleza. Entorno ideal para desgastar las bicicletas.

 5) Parque Camet: un pulmón verde emblemático situado en el norte de la ciudad. Es cierto, en el último tiempo con algunas dificultades para respirar. Todo producto de años de falta de mantenimiento y de un inadecuado uso de las instalaciones por parte de los concurrentes. Pero Camet es una frondosa arboleda  de coníferas y eucaliptos que resiste, un tranvía ecológico que nunca te va a dejar a pie. De la mano de algunas mejoras entre otras cosas se plantaron nuevos árboles. También volvieron los históricos botes con forma de cisnes. ¿Existe alguien que no se haya sacado una foto a bordo de ellos allá por los ochenta?  Quizás sea un preludio, el anticipo de una renovada inyección de naturaleza para un pulmón en  rehabilitación. Sitio privilegiado para la práctica de actividades deportivas y recreativas al aire libre. ¡Si no existen fogones disponibles,  suspender el asado! Los árboles te lo van a agradecer.

En Mar del Plata “explotó” el verano. Dieron a conocer por televisión quien fue el afortunado turista que llegó primero a la ciudad ni bien iniciado el 2014. Luego olas de gente por la peatonal. Pero también existen otras postales verdes un tanto menos conocidas. Ideales para complementar la naturaleza pétrea de los lobos marinos de La Rambla. Siempre la ciudad se sale con la suya y en Mar del Plata todos contentos.

Imagen: DiegoDacal/Flickr

viernes, 15 de junio de 2012

Cambio climático: pronostican impactos económicos para Europa



Bitacora Suite.101: Artículos de otro espacio y tiempo para un mundo curvo y circular.  
 

“Es la economía, idiota”, será una triste frase popular repetida en toda Europa durante el año 2080. Quizás debido a que pocos son los que en la actualidad reparan en el cambio climático: uno de los principales motores de futuras desventuras monetarias. Según un nuevo reporte de científicos, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), de no mediar alguna intervención las pérdidas podrían trepar en el peor de los escenarios hasta los 65 billones de euros anuales. Dificultades agrícolas, inundaciones, problemas en zonas costeras y cambios en los patrones de actividad turística estarán detrás de los venideros números rojos. Para los expertos, el sur europeo sin dudas resultará más vulnerable.

Escasez de Agua: agricultura en riesgo por el cambio climático

El agua constituye un recurso vital para el desarrollo de cultivos y el cambio climático se consolidará como un limitante en su disponibilidad. Los rendimientos de las cosechas caerán aproximadamente hasta un 10% en Europa. Existirán algunas zonas más desfavorecidas, tales como por ejemplo las situadas al sur del continente europeo. Mientras que otras regiones, ubicadas al norte de dicho territorio, contarán con mejor suerte.
Los países situados más al norte experimentaran ganancias derivadas del aumento de temperatura y un clima más amigable y duradero para el desarrollo de cultivos. Pero para Juan Carlos Ciscar, investigador del Instituto Español de Prospectiva Tecnológica, situado en Sevilla, a pesar de ello las ganancias de algunos no alcanzaran para compensar las pérdidas de otros.

Inundaciones, desastres naturales cada vez más frecuentes

Lluvias copiosas, ríos desbordados, terrenos anegados, daños en viviendas, todos lamentablemente serán moneda corriente con el transcurso de los años. Los daños económicos calculados para el año 2080 oscilan entre los 7,7 a 15 billones de Euros. Para los investigadores, los damnificados aumentarán en Europa Occidental y Central, así como también en el Reino Unido.

Cambios en el nivel del Mar

El mar actuó siempre como un imán para el origen y desarrollo de numerosas poblaciones. Pero en 1995 alrededor de 36.000 personas fueron las afectadas por el incremento del nivel del mar y las consecuentes inundaciones marinas en las costas europeas. De no instaurarse políticas de adaptación, que hagan frente al fenómeno climático, los investigadores calculan que en 2080 serían millones los habitantes obligados a emigrar en busca de nuevas tierras. El Reino Unido y el norte de Europa son zonas que acaparan miradas de preocupación.

Turismo y fenómenos climáticos

La actividad turística juega un rol importante dentro de la economía europea. La denominada industria sin chimenea registrará variaciones en los flujos de turistas debido a las cambiantes condiciones del clima. Ocurre que como el buen tiempo acompañará las primaveras y veranos de la porción norte del continente, a expensas de un deterioro en las regiones ubicadas al sur, no pocos serán los turistas que elegirán cambiar destinos de viajes. Más de la mitad de la capacidad hotelera se concentra actualmente en latitudes sur, los investigadores pronostican una disminución de hasta el 4% en la ocupación de alojamientos para esa región.
Ciscar aboga por la puesta en marcha de estrategias de adaptación que permitan morigerar el futuro impacto climático. Cree que nuevos estudios facilitarán el análisis de este problema -así como el lanzamiento de acciones coordinadas y multisectoriales- en los países involucrados en lo que ha sido ya considerado como la mayor amenaza global del siglo XXI.

miércoles, 20 de mayo de 2009

El problema de nuestro tiempo es que el futuro ya no es lo que era

El cambio climático afectará negativamente en la salud de las personas y si no se generan políticas constituirá un problema central de salud pública, en un mundo en donde lamentablemente 10 millones de niños mueren cada año, 800 millones de personas se van a dormir con hambre cada noche y 1500 millones de personas no tienen acceso a agua potable.
Pero según opinaron los científicos de la Universidad de Londres, en un trabajo publicado en mayo en la revista Lancet, las cosas pueden ir siempre peor. La poesía de Paul Valery se refleja en la opinión de los científicos.
La temperatura del planeta está en paulatino ascenso, afectará en forma directamente proporcional a la salud y el golpe de calor y el agravamiento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares serán frecuentes complicaciones atendidas en hospitales. También las infecciones transmitidas por insectos se verán facilitadas y según proyecciones alrededor de 260-320 millones de personas tendrán malaria en el año 2080. La prevalencia de dengue, infección por hantavirus y encefalitis también se incrementará al ritmo de la fiebre climática.
En el medio ambiente se generarán inundaciones que producirán un mayor número de enfermedades parasitarias y habrá menor disponibilidad de alimentos por lo que serán más frecuentes de observar casos de desnutrición en la población.
El impacto que tendrá el calentamiento global en la salud según dicen los expertos, en un mensaje casi apocalíptico, afectará con mayor dureza a las clases socioeconómicas bajas y profundizará la inequidad social. Los más afectados serán aquellos que tienen menores accesos a recursos y contribuyeron menos a que se desencadene esta situación.
El cambio climático es la mayor amenaza global en el siglo 21 y requiere de un abordaje inmediato multidisciplinario y multisectorial que logre coordinar la tarea de gobiernos, agencias, organizaciones no gubernamentales y unidades académicas. Si no se logra, es evidente que la realidad superará a la ficción.